Interesantísima y muy acertada reflexión de Khoi Vinh En Subtraction, titulada Great Numbers, Not So Great Design, sobre los problemas de calidad de un estudio de diseño al rebasar cierto número de personas.
Destaco dos pasajes que me han gustado especialmente:
This craft, and whatever pretensions to art it can pull off, rests so much on the efficiency of transferring ideas from the brain to the hand. This means that in its ideal form, it works best when practiced by a single person. The perfect design staff is a single designer who can conceive of and execute an idea from start to finish — a straight shot from the right brain to the wrist — maintaining the same coherent creative vision throughout.
Hiring a design agency with a large staff is an exercise in luck of the draw; one client may get very good designers assigned to their project, and another may get poor designers. Most often a client will get a mix. A random mix. In a large design agency, I contend that it’s impossible to have a staff that’s uniformly excellent. Impossible.
Resumiendo mucho, lo que Vinh viene a decir es que (uno) una buena idea de diseño se degrada cuando pasa de mano en mano y que (dos) si trabajas con una agencia grande es pobable que no todos los del equipo sean excelentes.
Mi experiencia me dice que la calidad es inversamente proporcional al número de personas de un equipo. Especialmente si el equipo trabaja en cadena y con especialización de tareas.
Hace unos años describí las falacias acerca de los equipos multidisciplinares en el diseño: en los equipos de diseño web hay perfiles cuyos objetivos se oponen y su trabajo no es secuencial sino opuesto-antagónico. Con el tiempo he visto muchas confirmaciones a esta teoría y alguna destacable excepción.
Por eso desde hace algunos años no trabajo con grafistas que no pueda elegir. O elijo con quien trabajo (porque puedo hacerlo con diseñadores muy racionales) o el grafismo lo hago yo mismo (y me aseguro de que no hay derivas “emotivo-artísiticas). Es decir, reduzco al mínimo el tamaño del equipo de diseño.
Según cuenta el propio Chipchase, es una muestra visual de lo que se cuenta en el ensayo titulado Informal Repair Cultures, acerca de cómo en el tercer mundo hay una subindustria callejera dedicada a arreglar y reciclar teléfonos móviles.
Ahora saldrá alguien diciendo que si somos mediterráneos, que si comunicativos… Pero también se puede relacionar con la baja productivdad en el trabajo, ¿no? Eso también es muy de aquí. Al fin y al cabo, Twitter es el mejor amigo del procrastinador.
Los viejos del lugar recordarán que la usabilidad sobrevivió a la pasada crisis puntocom con el discurso del ROI: “la usabilidad tiene retorno de inversión, es rentable invertir en usabilidad y además es medible”. En realidad era una súplica que decía “no recorten el gasto en usabilidad, por dios. No es algo superfluo, podemos demostrarlo”.
Al parecer, el PSOE creará un defensor del internauta si gana las próximas elecciones. A uno estas cosas ya le hacen hasta gracia. Pero la guinda de la noticia no está en su titular, sino en los últimos párrafos. Lean, lean, que me da nosequé reproducirlo aquí.
Nos vendieron los comentarios en la prensa online como una versión más libre, menos filtrada y más inmediata de las cartas al director. Sin embargo, el peso de un comentario entre cientos es insignificante, es una voz en medio del griterío. Las cartas al director quizás no den más voz al lector, pero sí se la dan mejor. Es una simple cuestión de densidad.
Paul Graham escribe, en este brillantísimo ensayo lo siguiente:
Si vas a Silicon Valley, lo que verás son edificios. Pero es la gente la que hace Silicon Valley, no los edificios. Leo frecuentemente que se hacen intentos de construir “parques tecnológicos” en otros lugares, como si el ingrediente activo de Silicon Valley fuese el espacio disponible para construir oficinas. Un artículo que trataba sobre Sophia Antipolis alardeaba de que allí había empresas como Cisco, Compaq, IBM, NCR y Nortel. ¿No se dan cuenta los franceses que esas no son startups?
Construir oficinas para empresas de tecnología no hará que tengas un silicon valley, porque la etapa principal en la vida de una startup es aquella que ocurre antes de que ellos tengan que disponer de ese espacio. La etapa principal es aquella en la que los trabajadores son tres tipos haciendo cosas en un apartamento. Dondequiera que una startup está cuando se funda, se quedará. La cualidad que define Silicon Valley no es que Intel, Apple o Google tengan oficinas allí, pero sí es el hecho de que ellos empezaron allí.
Cuánta razón, verdad… Me recuerda a cuando el creador de WordPress, en su visita a España, dijo que lo que hacía falta para que hubiera desarrollo de startups eran pisos baratos y buenas conexiones a internet. Sin embargo aquí somos más de “parque tecnológico”, de inauguraciones de postín, con corte de cinta y canapés.
Y no se me ocurre mejor forma de expresarlo que con este ticket escaneado por Ronsel:
No suelo postear sobre estas cosas, pero me han entrado ganas de vomitar tras leer la cantidad de estupideces, mentiras y falacias que se han dicho en la rueda de prensa de la SGAE. Menuda calaña.
La oportunidad es espléndida para quienes quieran orientar su futuro profesional en el ámbito del diseño de interacción y no puedan gastarse 3500€. Además, en ambas becas es posible que empiecen a trabajar al tiempo que se desarrolla el curso, y eso es fantástico porque se puede ir aplicando en proyectos reales lo que se aprende en el curso.
En la edición pasada del curso ya tuve alumnos de ambas empresas (también de The Cocktail). Me alegra mucho que quieran repetir. Una beca de “regalo” asociada a una oferta de empleo es uno de los mejores “bonus” que te puede dar una empresa, donde lo habitual es eso de “te formas por tu cuenta”.
El comentario de Ariel en mi post anterior me dejó pensando. En cierto momento de la historia de Braun llegó Procter & Gamble y tomó el control. Aunque Rams diga en Wallpaper que no fue grave, en realidad es muy fácil darse cuenta de que fue un cambio brutal en la filosofía de diseño de la empresa.
Basta con ver este video y averiguar en qué momento del metraje (minutos y segundos o producto) la compañía es absorbida por el gigante americano.
… empresas, por llamarlas de alguna manera, que se han dedicado y todavía se dedican a traficar con carne de programador. Las llamadas charcuteras, vendedoras de carne al por mayor. Compro programador a 900 al mes y lo vendo por 3.000. Negocio redondo. Programadores recién llegados al mundo laboral a los que engatusan con grandes proyectos para las grandes del sector, y sin darse cuentan se ven metidos de lleno en su peor pesadilla.
o esta otra…
A mi no me impresiona que hayas pasado 2 años implantando la intranet de una gran compañía llevando un equipo de 30 personas con lo mejorcito de las máquinas de tal marca y el software de tal otra. Mejor cuéntame como te lo has currado para soportar el último aumento de tráfico, añadir los resumenes RSS a toda tu aplicación o haber programado ese mashup tan chulo.
Tras leer el artículo completo me he levantado, he echado la silla hacia atrás y he empezado a aplaudir.